Este documento discute los desafíos de la inclusión educativa para niños con discapacidades. Propone que los niños deben ser agentes activos en su aprendizaje a través del uso de herramientas tecnológicas y actividades lúdicas que se alineen con sus intereses. También argumenta que los niños con discapacidades leves o moderadas pueden desarrollar mayor independencia si se les enseñan habilidades académicas y de la vida diaria.