Este documento discute la necesidad de una universidad digital en respuesta a los cambios en la sociedad y la tecnología. Propone seis ejes estratégicos para la educación superior, incluyendo la enseñanza-aprendizaje, la investigación, la gestión universitaria y las TIC. Argumenta que la universidad debe satisfacer las necesidades de una sociedad en cambio permanente a través de conceptos como el aprendizaje continuo y la reutilización de la información.