La entomología forense estudia insectos y otros artrópodos relacionados a cadáveres para estimar el tiempo y lugar de la muerte. Históricamente, los insectos se han usado desde el siglo XIII en China y a mediados del siglo XIX en casos forenses. La sucesión y desarrollo de insectos como moscas y escarabajos pueden indicar el intervalo post mortem. Factores ambientales como la temperatura también afectan la descomposición y la fauna asociada.