Epicuro fundó la escuela del jardín en Atenas para enseñar que la felicidad se logra buscando placeres sencillos y la ausencia de dolor a través de una vida virtuosa entre amigos. Epicuro promovió una filosofía basada en la ciencia atomista que buscaba liberar a los humanos del temor a la muerte, los dioses y el fracaso. La clave de su modo de vida era gozar el placer de vivir, discernir lo valioso y compartir la vida y el conocimiento con los amigos.