Durante su primera infancia el niño está centrado en sí
mismo, quiere todo de inmediato sin importarle ni los
demás ni lo que le conviene. En este momento de la vida
las normas sólo tienen sentido como algo externo dado
por los padres para regular, por un lado, la convivencia
con los demás y por el otro, lo que le conviene al niño. De
esta manera comienza a aprender estos límites por sí
solo, a distinguir lo que debe y no debe hacer.

Las razones que mueven a un niño a actuar
correctamente, no son propiamente morales. Los motivos
para cumplir con las reglas son: el miedo al castigo, a la
sanción, o el temor a perder algún privilegio o a que los
adultos se pongan bravos. Poco a poco irá entendiendo o
asimilando razones.
El surgimiento, en el niño, de una conciencia de las normas, se podrá
observar cuando da razones como por ejemplo que no hace algo por respeto
a los demás, que algo no es de él y por eso no lo debe tomar, porque no
quiere hacer daño a otro y otras razones de este estilo.

Es obvia la extraordinaria importancia que tienen los padres en la formación
de esta conciencia del por qué de las acciones, que va desde la apropiación
de las simples normas de convivencia y de conveniencia, hasta la de las
normas de contenido más específicamente basadas en valores morales.

Para darnos cuenta de esto es importante reflexionar sobre nuestra propia
historia personal, y reconstruir los aspectos significativos de este complejo
proceso que nos sirven para iluminar nuestros criterios actuales como
padres frente a nuestros hijos.
Elementos para la Discusión

Las siguientes preguntas los llevan a
reflexionar sobre las relaciones que cada uno
vivió de niño con sus padres en el proceso de
construcción de las normas.

1.- ¿Qué situaciones “sacaban de quicio” a
mis padres en su relación conmigo?
-¿Qué hace mi hijo para llevarme a perder la
paciencia con él?
Elementos para la reflexión
Sobre la necesidad de establecer normas
Si el echo de ser sujetos sociales, y de estar siempre en vías de
  formación y crecimiento, hace necesario que cumplamos
  ciertos requisitos que nos permitan la convivencia, con mayor
  razón los niños que están indicando este proceso.

Así las normas son necesarias porque:
• Son límites que organizan las acciones en la forma de comer,
  de comportarse, de relacionarse con los demás.
• Canalizan la energía del principio del placer.
• Establecen los principios de convivencia del niño con el grupo
  familiar, y con el de sus compañeros.
• Ayudan en el proceso de independencia y autonomía.
• Posibilitan el crecimiento personal.
• Permite que el niño se reconozca como persona única y
  distinta, al actuar como debe por conciencia propia y no por
  que lo obligan.
Facilitan el disfrute de la vida.
Aceptación de las normas
Los niños y adolecentes aceptan las normas cuando:
• Provienen de quien se a ganado la autoridad a
  través del afecto, la justicia y la confianza.
• Se transmiten con seguridad, claridad, y
  congruencia.
• Son comprensibles y están de acuerdo con sus
  necesidades.
• Permiten el intercambio de puntos de vista,
  desarrollando en el niño y el adolescente la
  capacidad de ponerse en el lugar del otro, de
  analizar y cuestionar, sin que por ello falte firmeza
  y seguridad en la transmisión de la norma.
• Aumenta la conciencia de la libertad al saber que
  hacen las cosas que se deben hacer por decisión
  propia.
   Carácter obligatorio de las normas

 Una de las características básicas de las normas
  es que han sido dadas para ser cumplidas
  obligatoriamente; se debe prever un correctivo, en
  caso de incumplimiento y como consecuencia de la
  ruptura de un acuerdo o compromiso aceptado
  previa y mutuamente.
 Por ejemplo: una familia puede existir la norma de
  que los niños solo pueden salir a jugar después de
  haber echo las tareas y la sanción, en caso de
  incumplimiento es la de no salir a jugar al día
  siguiente. De esta manera el niño entiende que el
  incumplimiento de una norma trae consigo una
  consecuencia, que es el correctivo.

   Es fundamental que el niño o adolecente
    conozca claramente cuales son las
    consecuencias de sus actos; que lo que se
    quiere corregir es una falta, y que por ello no
    disminuye el afecto hacia el; esto aumenta la
    confianza hacia sus padres y hacia si mismo.

   De esta manera es clave transmitir el espíritu
    de la norma, ya que si el niño o adolecente no
    la entiende, ni le ve su beneficio, ni la
    interioriza, ni la cumple. La razón de ser de
    la norma, es pues, la convivencia para el
    sujeto y para el grupo.

Las normas son positivas
-No violentan.
     cuando:
-Permiten la posibilidad de corregir y acertar.
-Se comunican y se explican con claridad.
-Permiten el desarrollo de la organización y la
  autonomía.

Las normas son sabias cuando:
-Son justas y comprensibles.
-Se asimilan como algo propio, de conveniencia
  para la persona.

Las normas son eficaces cuando:
-Se comprenden y en consecuencia se
  interiorizan.
El Principio de autoridad
Un sano principio implica un criterio que sea capaz de imponerse
  en un momento dado por el bien del niño o del adolecente.

La autoridad exige obediencia, pero no por esto debe
  confundírsela con alguna forma de poder o violencia. Toda
  forma sana de autoridad, para obtener obediencia, debe
  excluir cualquier forma de fuerza o coacción externa.

Por esto se puede decir que la autoridad falla cuando hay
  necesidad de la fuerza, como ene l caso del autoritarismo, que
  es la ausencia de autoridad. Puede derivarse de lo dicho que
  la autoridad se gana.

Exige, en el caso de los padres y maestros, que se hagan
  respetables, es decir dignos de respeto por parte de sus hijos
  o alumnos para no tener que imponer sus autoridad a la
  fuerza, o mejor, para que no tenga que recurrir a la fuerza
  porque pierde su autoridad.
REFLEXIONEMOS
Cuando establecemos normas para nuestros hijos o
 alumnos…

•   ¿En función de qué lo hacemos?
•   ¿Para evitarnos molestias?
•   ¿Para inculcar hábitos de comportamiento social?
•   ¿Para inculcar en ellos valores morales?


Cuando un niño renuncia a su mal comportamiento y
 obedece…

• ¿A cambio de qué lo hace?
• ¿Le ofrecemos alternativas?
• ¿Son esas alternativas consecuentes con lo que
RECORDEMOS
La norma es una restricción que organiza el
 proceso de socialización en el niño.

Esta debe producirse antes de la
 individualización, así como el ejercicio de la
 libertad no puede comenzar antes de que se
 hayan impuesto y aceptado ciertas
 restricciones, porque…

“Se puede vivir de muchos modos pero hay
  modos que no dejan vivir”.
F. Savater., Ética para Amador.
Es muy difícil establecer en que momento
 el niño entiende una norma, lo que sí es
 claro es que el niño nace sin hábitos de
 organización, ni normatividad para la
 socialización.

Para que los buenos hábitos, y los usos
 para la convivencia con otros se
 generen en un principio, es necesario la
 constricción externa; porque a los
 niños siempre se les deben decir las
 razones de las acciones y de los
 limites, habrá momentos en que el niño
 necesita que le marquen el punto
 hasta donde puede llegar. Esto debe
 hacerse con sabiduría y prudencia por
 parte de los padres o maestros, de tal

Escuela de padres 1

  • 1.
    Durante su primerainfancia el niño está centrado en sí mismo, quiere todo de inmediato sin importarle ni los demás ni lo que le conviene. En este momento de la vida las normas sólo tienen sentido como algo externo dado por los padres para regular, por un lado, la convivencia con los demás y por el otro, lo que le conviene al niño. De esta manera comienza a aprender estos límites por sí solo, a distinguir lo que debe y no debe hacer. Las razones que mueven a un niño a actuar correctamente, no son propiamente morales. Los motivos para cumplir con las reglas son: el miedo al castigo, a la sanción, o el temor a perder algún privilegio o a que los adultos se pongan bravos. Poco a poco irá entendiendo o asimilando razones.
  • 2.
    El surgimiento, enel niño, de una conciencia de las normas, se podrá observar cuando da razones como por ejemplo que no hace algo por respeto a los demás, que algo no es de él y por eso no lo debe tomar, porque no quiere hacer daño a otro y otras razones de este estilo. Es obvia la extraordinaria importancia que tienen los padres en la formación de esta conciencia del por qué de las acciones, que va desde la apropiación de las simples normas de convivencia y de conveniencia, hasta la de las normas de contenido más específicamente basadas en valores morales. Para darnos cuenta de esto es importante reflexionar sobre nuestra propia historia personal, y reconstruir los aspectos significativos de este complejo proceso que nos sirven para iluminar nuestros criterios actuales como padres frente a nuestros hijos.
  • 3.
    Elementos para laDiscusión Las siguientes preguntas los llevan a reflexionar sobre las relaciones que cada uno vivió de niño con sus padres en el proceso de construcción de las normas. 1.- ¿Qué situaciones “sacaban de quicio” a mis padres en su relación conmigo? -¿Qué hace mi hijo para llevarme a perder la paciencia con él?
  • 4.
    Elementos para lareflexión Sobre la necesidad de establecer normas Si el echo de ser sujetos sociales, y de estar siempre en vías de formación y crecimiento, hace necesario que cumplamos ciertos requisitos que nos permitan la convivencia, con mayor razón los niños que están indicando este proceso. Así las normas son necesarias porque: • Son límites que organizan las acciones en la forma de comer, de comportarse, de relacionarse con los demás. • Canalizan la energía del principio del placer. • Establecen los principios de convivencia del niño con el grupo familiar, y con el de sus compañeros. • Ayudan en el proceso de independencia y autonomía. • Posibilitan el crecimiento personal. • Permite que el niño se reconozca como persona única y distinta, al actuar como debe por conciencia propia y no por que lo obligan. Facilitan el disfrute de la vida.
  • 5.
    Aceptación de lasnormas Los niños y adolecentes aceptan las normas cuando: • Provienen de quien se a ganado la autoridad a través del afecto, la justicia y la confianza. • Se transmiten con seguridad, claridad, y congruencia. • Son comprensibles y están de acuerdo con sus necesidades. • Permiten el intercambio de puntos de vista, desarrollando en el niño y el adolescente la capacidad de ponerse en el lugar del otro, de analizar y cuestionar, sin que por ello falte firmeza y seguridad en la transmisión de la norma. • Aumenta la conciencia de la libertad al saber que hacen las cosas que se deben hacer por decisión propia.
  • 6.
    Carácter obligatorio de las normas   Una de las características básicas de las normas es que han sido dadas para ser cumplidas obligatoriamente; se debe prever un correctivo, en caso de incumplimiento y como consecuencia de la ruptura de un acuerdo o compromiso aceptado previa y mutuamente.  Por ejemplo: una familia puede existir la norma de que los niños solo pueden salir a jugar después de haber echo las tareas y la sanción, en caso de incumplimiento es la de no salir a jugar al día siguiente. De esta manera el niño entiende que el incumplimiento de una norma trae consigo una consecuencia, que es el correctivo. 
  • 7.
    Es fundamental que el niño o adolecente conozca claramente cuales son las consecuencias de sus actos; que lo que se quiere corregir es una falta, y que por ello no disminuye el afecto hacia el; esto aumenta la confianza hacia sus padres y hacia si mismo.   De esta manera es clave transmitir el espíritu de la norma, ya que si el niño o adolecente no la entiende, ni le ve su beneficio, ni la interioriza, ni la cumple. La razón de ser de la norma, es pues, la convivencia para el sujeto y para el grupo. 
  • 8.
    Las normas sonpositivas -No violentan. cuando: -Permiten la posibilidad de corregir y acertar. -Se comunican y se explican con claridad. -Permiten el desarrollo de la organización y la autonomía. Las normas son sabias cuando: -Son justas y comprensibles. -Se asimilan como algo propio, de conveniencia para la persona. Las normas son eficaces cuando: -Se comprenden y en consecuencia se interiorizan.
  • 9.
    El Principio deautoridad Un sano principio implica un criterio que sea capaz de imponerse en un momento dado por el bien del niño o del adolecente. La autoridad exige obediencia, pero no por esto debe confundírsela con alguna forma de poder o violencia. Toda forma sana de autoridad, para obtener obediencia, debe excluir cualquier forma de fuerza o coacción externa. Por esto se puede decir que la autoridad falla cuando hay necesidad de la fuerza, como ene l caso del autoritarismo, que es la ausencia de autoridad. Puede derivarse de lo dicho que la autoridad se gana. Exige, en el caso de los padres y maestros, que se hagan respetables, es decir dignos de respeto por parte de sus hijos o alumnos para no tener que imponer sus autoridad a la fuerza, o mejor, para que no tenga que recurrir a la fuerza porque pierde su autoridad.
  • 10.
    REFLEXIONEMOS Cuando establecemos normaspara nuestros hijos o alumnos… • ¿En función de qué lo hacemos? • ¿Para evitarnos molestias? • ¿Para inculcar hábitos de comportamiento social? • ¿Para inculcar en ellos valores morales? Cuando un niño renuncia a su mal comportamiento y obedece… • ¿A cambio de qué lo hace? • ¿Le ofrecemos alternativas? • ¿Son esas alternativas consecuentes con lo que
  • 11.
    RECORDEMOS La norma esuna restricción que organiza el proceso de socialización en el niño. Esta debe producirse antes de la individualización, así como el ejercicio de la libertad no puede comenzar antes de que se hayan impuesto y aceptado ciertas restricciones, porque… “Se puede vivir de muchos modos pero hay modos que no dejan vivir”. F. Savater., Ética para Amador.
  • 12.
    Es muy difícilestablecer en que momento el niño entiende una norma, lo que sí es claro es que el niño nace sin hábitos de organización, ni normatividad para la socialización. Para que los buenos hábitos, y los usos para la convivencia con otros se generen en un principio, es necesario la constricción externa; porque a los niños siempre se les deben decir las razones de las acciones y de los limites, habrá momentos en que el niño necesita que le marquen el punto hasta donde puede llegar. Esto debe hacerse con sabiduría y prudencia por parte de los padres o maestros, de tal