La ética secretarial requiere discreción, confidencialidad y profesionalismo. Una secretaria exitosa mantiene la confianza de su jefe mediante el apoyo en tareas y procesos, y posee características como buena presentación, comunicación efectiva, organización, y habilidades tecnológicas. Las funciones clave de una secretaria incluyen la puntualidad, comunicación, discreción sobre asuntos de la empresa, y obedecer instrucciones del jefe.