La polis surgió en la antigua Grecia cuando varias familias (oikos) se pusieron de acuerdo en reconocer una autoridad superior para arbitrar enfrentamientos y defender intereses comunes. La polis más importante fue la de Atenas, que desarrolló la democracia limitada más perfeccionada. Las polis se convirtieron en las estructuras sociales básicas de las sociedades actuales, con ciudadanos portadores de derechos e independencia política y económica, frente a los esclavos sin derechos.