El documento describe la evolución del contrato desde su origen en la época romana bajo el corpus iuris civilis hasta su desarrollo en el derecho anglosajón. Se destaca la transformación de formas contractuales, como el nexum y los contratos verbales, y la importancia de la entrega de bienes y el acuerdo de voluntades en los contratos reales. Además, se mencionan los contratos innominados y su relevancia en el derecho moderno para la creación de derechos y obligaciones entre las partes.