La gestión educativa promueve el aprendizaje de los estudiantes, docentes y la comunidad mediante la creación de una unidad de aprendizaje. Consiste en presentar objetivos institucionales coherentes, definir acciones para aprovechar oportunidades futuras, y comprometer a todos los actores. La dirección institucional implica planificar, controlar, definir objetivos, tomar decisiones, comunicar y capacitar al personal. La dirección debe apoyarse en pilares como el entusiasmo y el compromiso con el equipo de trabajo.