Se llama polisemia a la capacidad que tiene una sola palabra para expresar muy distintos
significados. Al igual que la homonimia, en el caso de la polisemia se asignan varios significados a un
solo significante. Pero, mientras la homonimia se produce por coincidencia de los significantes de
diversos signos, la polisemia se debe a la extensión del significado de un solo significante.

La polisemia (De poli-, muchos y el griego σῆμα, significado), en lingüística se presenta cuando una misma
palabra o signo lingüístico tiene varias acepciones. Por ejemplo:

   •     Cabo: 1. (masculino) Punta de tierra que penetra en el mar. 2. (masculino/femenino) Escalafon militar. 3.
         (masculino) Cuerda en jerga náutica.
   •     Cresta: 1. (femenino) Parte del cuerpo de algunos animales que crece generalmente sobre la cabeza. 2.
         (femenino) Cumbre de una ola.
   •     Pico: 1. Parte saliente de la cabeza de las aves. 2 Herramienta de cantero, con dos puntas opuestas
         aguzadas y enastada en un mango. 3.En algunas regiones de latinoamérica, alude al órgano viril
         masculino. En lugares de América latina , se usa para expresar suma, por ejemplo "dos horas y pico".
   •     Gato: 1. Animal de la familia de los felinos. 2. Herramieta para levantar objetos pesados. 3. Danza nativa
         de Argentina. 4. Tipo de juego.
   •     Sierra: 1. Herramienta para cortar madera u otros objetos duros, que generalmente consiste en una hoja
         de acero dentada sujeta a una empuñadura. 4. Parte de una cordillera.
   •     Cura: 1. (masculino) Clérigo. 2. (femenino) Antídoto o sanación.
   •     Capital: 1. (femenino) Dicho de una población: Principal y cabeza de un estado, provincia o distrito. 2.
         (masculino) Hacienda, caudal, patrimonio.
   •     Mango: 1. (masculino) Parte alargada o estrecha con un extremo libre, por el cual se puede agarrar un
         instrumento o utensilio. 2 (masculino) Mangifera indica, fruta tropical.




Origen

La polisemia se puede producir por muchas y distintas causas:1

   •     Cambio de aplicación. A lo largo de la historia, la realidad a la que se refiere una palabra ha cambiado
         de forma, o ha pasado a aplicarse a un nuevo referente:

         Por ejemplo, la palabra tecla, aplicada inicialmente a los instrumentos musicales, se ha aplicado después
         a las máquinas de escribir y finalmente a cualquier pieza móvil que puede pulsarse.

   •     Especialización en un medio social. En el lenguaje técnico de una profesión determinada, o en un
         estrato social en concreto, la palabra puede adquirir un significado especializado.

         Por ejemplo, la masa a la que se refiere un panadero no es la masa a la que se refiere un albañil que
         habla con su peón, y ninguna de estas dos es la masa a la que se refiere el profesor que explica una
         clase de física a sus alumnos.

   •     Lenguaje figurado. Los hablantes nombran los objetos mediante términos metafóricos (pata para
         nombrar la de la silla) o metonímicos (copa para nombrar el vino).
   •     Homónimos reinterpretados. Dos palabras homónimas con significados parecidos, cuya etimología se
         ha perdido pueden ser consideradas una sola palabra polisémica en la cabeza de los hablantes.

         Justo Gil1 pone como ejemplo la palabra Reja, con dos etimologías distintas: una para la reja del arado,
         así como otra para la ventana enrejada.

   •     Influencia extranjera. Por calco semántico, una palabra española puede adquirir significados que esa
         palabra tiene en una lengua extranjera.

         Por ejemplo, por influencia del inglés, la palabra evento ha adquirido el significado de 'acontecimiento
         importante'.
El calco semántico o calco léxico es un préstamo semántico, en que se toma el significado de otro
idioma pero no se crea una lexía (palabra) nueva. De este modo, el significante de la otra lengua se suma
a otros ya existentes.

Es decir, es la adopción de un significado extranjero para una palabra ya existente en la lengua. Por
ejemplo:

   •   «endosar» (en su acepción como ‘respaldar [algo]’), es calco semántico del inglés to endorse.
   •   «romance» en su significado de ‘amorío’, es un calco del inglés romance.

La semántica.

   Vamos a pasar ahora al estudio del significado. Es la ciencia que conocemos con el nombre de
semántica. Tenemos que partir de una definición previa. Sabemos que todo signo lingüístico tiene dos
caras. el significante o parte material del signo y el significado o imagen mental que sugiere el
significante. Aún hemos de añadir un nuevo elemento: el referente o elemento real, existente, al que se
refieren tanto significado como significante. No es lo mismo la palabra que designa un referente que el
referente mismo.

  Componentes del significado.
   El significado o imagen mental está compuesto por una serie de rasgos conceptuales que todos los
hablantes de una lengua asocian de una manera general a un significante. No obstante lo dicho, hay que
tener en cuenta que este significado tiene dos componentes:

   Denotación. Son los rasgos conceptuales objetivos. Es el significado que presenta una palabra fuera
de cualquier contexto. Constituyen el núcleo semántico fundamental. Son comunes a todos los
hablantes. Es el significado que encontraremos en el diccionario
  Connotación. Son los rasgos conceptuales subjetivos. Son las significaciones que lleva añadidas
una palabra. Estas significaciones tienen un carácter marcadamente subjetivo. Dependiendo de los
hablantes, una misma palabra puede tener connotaciones distintas.

   La semántica estudia las diferentes relaciones que contrae un signo con todos los demás, pues todo el
léxico constituye un sistema, cuya estructuración facilita a los hablantes la adquisición de ese léxico.
Vamos a ver alguna de estas relaciones.




  Relaciones entre significantes: la homonimia

  La homonimia.

   Decimos que dos palabras son homónimas si su significante es el mismo, es decir, están compuestas
por los mismos fonemas, o su realización fonética coincide. No se trata, pues de relación entre
significados.

   La relación homonímica más habitual se produce entre palabras de distinta categoría gramatical:
    • Vino: sustantivo, masculina, singular
    • Vino: tercera persona del singular del pretérito indefinido, del verbo venir
   Pero también se produce en palabras de la misma categoría. Se da en aquellos casas en que el
significado de las palabras no tiene ninguna relación, porque proceden de étimos distintos.
•   Hinojo: 'planta medicinal'. ( finoculum)
   •   Hinojo: 'rodilla' (genuculum )

  Dentro del concepto general de homonimia, se pueden distinguir :

      palabras homógrafas: Tienen las mismas grafías y los mismos sonidos
           haya:'árbol'
           haya:'primera/tercera pers.sing. presente de subj. de haber'
      palabras homófonas: Tienen los mismos sonidos.. pero distintas grafías.
           aya.'criada'
           halla: 'segunda pers. sing. Imperativo'.

  Todas ellas son, por supuesto, homónimas. Las dos primeras son homógrafas. Las dos últimas son
homófonas, entre sí, y respecto a las anteriores.



  Relaciones entre significado y significante: monosemia, polisemia y sinonimia

  Monosemia

   Es la relación habitual que existe entre el significado y el significante en una palabra. A un
significante se corresponde un sólo significado. Por ejemplo, la palabra lapicero expresa un referente
que sólo puede ser evocado mediante ese significante.

  Polisemia

   Una palabra es polisémica cuando podemos expresar con ella varios significados.0 dicho de otra
forma: un significante puede tener varios significados. La polisemia se distingue de la homonimia en
que se trata de na relación entre los dos planos del signo lingüístico: los diferentes significados de una
palabra tienen, o han tenido, un origen común.

   •   Araña: 'animal'/'lámpara'
   •   Espada: ' instrumento'/' matador de toros.'

  La polisemia es uno de los mecanismos más eficaces de economía lingüística, pues permite expresar
varios significados cou un único significante.

Distinción entre homonimia y polisemia

La diferencia fundamental entre la polisemia y la homonimia está en el origen de las palabras, es decir,
en su etimología.

Las palabras homónimas tienen etimologías distintas mientras que la palabra polisémica tiene un
mismo origen, cuyo significado se ha diversificado con el paso del tiempo. En otras palabras, las
palabras homónimas fueron y siguen siendo palabras distintas que han coincidido en su forma; las
llamadas palabras polisémicas" son una sola palabra que ha adquirido distintos significados, entre los
cuales hay una relación de sentido.

Como veremos con la palabra bota, aunque a primera vista pueda parecer un caso de polisemia se
trata, en realidad, de un caso de homonimia, ya que cada definición tiene una etimología diferente y,
en el diccionario, lo podemos percibir porque cada una pertenece a una entrada independiente.
1. bota (del latín tardío buttis, odre)
        Cuero pequeño empegado por su parte interior y cosido por sus bordes, que remata en un cuello
        con brocal de cuerno, madera u otro material, destinado especialmente a contener vino.
        2. bota (del francés botte)
        Calzado, generalmente de cuero, que resguarda el pie y parte de la pierna.
        3. boto, bota (del gótico bauths, obtuso)
        adj. romo.


Homonimia

(Del latín homonymus, que a su vez procede del griego homōnymos: homo- 'mismo' + ōnymos
'nombre'[1]).

La homonimia es el fenómeno consistente en que dos palabras completamente distintas han llegado
a tener "el mismo nombre", el mismo significante, la misma forma, pero, por ser palabras distintas, sus
significados siguen siendo completamente distintos.

Por ejemplo:

El latín venit (él/ella vino) evolucionó y ha dado el castellano vino (él/ella vino).

El latín vinum ("vino" = zumo de uva fermentado) evolucionó a vino (bebida)

En consecuencia, hay una sola forma vino para 1. vino (llegó) y 2. vino (bebida).

En el diccionario aparecen en entradas distintas (verbo en venir), como palabras distintas que son, sin
relación entre sí.

Sin conocer la etimología de las palabras no es posible distinguir la homonimia, pero un indicador es
la imposibilidad de que un significado se relacione de ninguna manera con el otro (la idea de "venir" y
una "bebida elaborada a partir de la uva" no tienen nada que ver, aunque sus nombres hayan
coincidido tras su evolución).

Otro ejemplo:

El latín falce(m) [de falx, falcis = hoz, instrumento para segar) ha evolucionado en su forma al
castellano hoz.

El latín fauce(m) [de faux, faucis = desfiladero, garganta] ha evolucionado en su forma al castellano
hoz.

En consecuencia, hay una sola forma hoz para 1. hoz (instrumento para segar) y 2. hoz (desfiladero,
garganta: Hoces del Júcar)

En el diccionario aparecen como entradas distintas, como palabras distintas que son.

Luego, las palabras castellanas vino - vino y hoz - hoz son homónimas.

En español este fenómeno es menos frecuente que en otras lenguas, como el inglés o el francés, en
las que la evolución de la lengua ha derivado en una extensa relación de palabras homónimas, que
con frecuencia se aprovecha en publicidad y humor para crear juegos de palabras.

Palabras homógrafas
Son las palabras homónimas que se escriben de la misma manera:
Tomó una copa de vino (nombre común, masculino, singular).
       Él vino desde Sevilla (verbo venir).

Palabras homófonas
Son las palabras homónimas que se pronuncian de la misma manera pero se escriben de distinta
forma:
       Él tuvo un accidente. (verbo tener).
       El tubo es de cobre. (nombre común, masculino, singular).

Dado el relativo paralelismo entre expresión escrita y hablada del español, y la existencia de pocas
letras que se pronuncian igual (como 'b' y 'v' o, en determinadas circunstancias, 'c' y 'z'), las palabras
homófonas son relativamente raras en este idioma.


Polisemia

(Del griego polys = mucho, muchos y sema = significado).

La polisemia es el fenómeno por el que una misma palabra, con un solo origen, puede tener diferentes
significados, cuyo funcionamiento morfológico y sintagmático no varía (esto último quiere decir que no
cambia su categoría gramatical ni las funciones sintácticas que puede desempeñar).

Es decir, se trata de una palabra que ha llegado a tener, por razones contextuales la mayoría de las
veces, distintos significados, pero esos significados son diversas acepciones de una misma palabra.

En el diccionario hay una sola entrada (por ser una sola palabra) y se van enumerando los distintos
significados que ha ido adquiriendo a lo largo de su evolución. Un elemento para distinguirlas es que,
aunque sea de forma lejana o difícil de ver, los significados se relacionan todos entre sí y hay una
lógica que explica esas acepciones.

Por ejemplo:

El latín clave(m) [= llave] se toma como cultismo y tenemos castellano clave. En castellano podemos
encontrar usos contextuales lógicamente explicables:

1. La clave del problema. (lo que permite solucionar y entender el problema = la llave que abre el
problema).

2. La clave de la caja fuerte. (combinación que permite abrir y cerrar la caja).

3. La clave del arco. (la pieza que cierra las demás piezas del arco y lo mantiene sin caerse, y
viceversa: se quita la clave y se derrumba el arco.)

Se percibe claramente la relación de significado único que hay entre los distintos casos de clave: llave
que "abre" o "cierra" real o figuradamente.

Veamos el caso de otras dos palabras polisémicas: sierra[2] y falda[3]:
     Sierra es una herramienta para cortar madera, así como una cordillera de montañas.
     Falda es una prenda de vestir femenina, así como la parte baja de un monte.

  Operador En Tecnología se entiende por operador cualquier objeto (o conjunto de objetos)
capaz de realizar una función tecnológica dentro de un conjunto. Por ejemplo:
FUNCIÓN TECNOLÓGICA                                  POSIBLES OPERADORES
   Abrir o cerrar el paso de una corriente eléctrica     Interruptor, pulsador, conmutador...
              Unir dos trozos de madera                  Tornillo, clavo, tirafondo...
   Convertir en alternativo un movimiento giratorio      Excéntrica, manivela, leva...
                    Producir calor                       Resistencia eléctrica, vela, antorcha...
            Conseguir ganancia mecánica                  Polipasto, palanca, manivela...

   Como vemos, en el apartado POSIBLES OPERADORES hemos puesto tanto elementos
individuales (clavo, tirafondo, manivela...) como agrupaciones de ellos (interruptor, palanca,
polipasto...), pues lo que identifica a un operador no es el conjunto de elementos que lo forman
sino su capacidad para realizar una función dentro de un conjunto.

  Aunque no sea una clasificación muy precisa, se puede hablar de operadores según la tecnología
a la que pertenecen, pudiendo encontrar operadores: eléctricos (lámpara, cable, fusible,
enchufe...), electrónicos (diodo, transistor, placa de circuito impreso...), mecánicos (eje, biela,
polea, cuerda...), térmicos (cerillas, teas, piezoeléctrico...), químicos (grasa, cera, fósforo...),
estructurales (barra, cartela, remache...), hidráulicos (grifo, bomba de agua, turbina...), etc.

  Cuando empleamos operadores mecánicos, su unión (o interconexión) da lugar a un
mecanismo, que a su vez puede ser considerado como otro operador si se une con otros
mecanismos para formar una máquina. Eso mismo sucede con el resto de operadores. Veamos dos
ejemplos cotidianos:




  Para la construcción de una balanza romana
tenemos que recurrir a la interconexión de varios
operadores mecánicos y estructurales: barra, argolla,
plato, tirantes, gancho... que en conjunto dan lugar a
una palanca que se emplea para medir la masa de los
objetos.



                                    Para construir un circuito eléctrico elemental necesitamos
                                 interconectar, como mínimo, los operadores siguientes: pila
                                 eléctrica, cable, interruptor y lámpara.

                                    En este caso el cable es un operador que tiene por misión
                                 permitir el paso de la corriente eléctrica por su interior evitando
                                 las fugas hacia el exterior, pero está formado por 2 operadores
                                 más básicos: un conductor (cobre por el interior) y un aislante
                                 (PVC en el exterior). Lo mismo sucede con el interruptor, cuya
                                 función tecnológica es controlar el paso de la corriente eléctrica
                                 de forma fácil y segura, y está compuesto por otros operadores
                                 más elementales (una carcasa aislante exterior, varios tornillos y
                                 tuercas, un muelle, una palanca y un accionador basculante). Con
                                 la lámpara y la pila eléctrica sucede lo mismo.

Fffffff

  • 1.
    Se llama polisemiaa la capacidad que tiene una sola palabra para expresar muy distintos significados. Al igual que la homonimia, en el caso de la polisemia se asignan varios significados a un solo significante. Pero, mientras la homonimia se produce por coincidencia de los significantes de diversos signos, la polisemia se debe a la extensión del significado de un solo significante. La polisemia (De poli-, muchos y el griego σῆμα, significado), en lingüística se presenta cuando una misma palabra o signo lingüístico tiene varias acepciones. Por ejemplo: • Cabo: 1. (masculino) Punta de tierra que penetra en el mar. 2. (masculino/femenino) Escalafon militar. 3. (masculino) Cuerda en jerga náutica. • Cresta: 1. (femenino) Parte del cuerpo de algunos animales que crece generalmente sobre la cabeza. 2. (femenino) Cumbre de una ola. • Pico: 1. Parte saliente de la cabeza de las aves. 2 Herramienta de cantero, con dos puntas opuestas aguzadas y enastada en un mango. 3.En algunas regiones de latinoamérica, alude al órgano viril masculino. En lugares de América latina , se usa para expresar suma, por ejemplo "dos horas y pico". • Gato: 1. Animal de la familia de los felinos. 2. Herramieta para levantar objetos pesados. 3. Danza nativa de Argentina. 4. Tipo de juego. • Sierra: 1. Herramienta para cortar madera u otros objetos duros, que generalmente consiste en una hoja de acero dentada sujeta a una empuñadura. 4. Parte de una cordillera. • Cura: 1. (masculino) Clérigo. 2. (femenino) Antídoto o sanación. • Capital: 1. (femenino) Dicho de una población: Principal y cabeza de un estado, provincia o distrito. 2. (masculino) Hacienda, caudal, patrimonio. • Mango: 1. (masculino) Parte alargada o estrecha con un extremo libre, por el cual se puede agarrar un instrumento o utensilio. 2 (masculino) Mangifera indica, fruta tropical. Origen La polisemia se puede producir por muchas y distintas causas:1 • Cambio de aplicación. A lo largo de la historia, la realidad a la que se refiere una palabra ha cambiado de forma, o ha pasado a aplicarse a un nuevo referente: Por ejemplo, la palabra tecla, aplicada inicialmente a los instrumentos musicales, se ha aplicado después a las máquinas de escribir y finalmente a cualquier pieza móvil que puede pulsarse. • Especialización en un medio social. En el lenguaje técnico de una profesión determinada, o en un estrato social en concreto, la palabra puede adquirir un significado especializado. Por ejemplo, la masa a la que se refiere un panadero no es la masa a la que se refiere un albañil que habla con su peón, y ninguna de estas dos es la masa a la que se refiere el profesor que explica una clase de física a sus alumnos. • Lenguaje figurado. Los hablantes nombran los objetos mediante términos metafóricos (pata para nombrar la de la silla) o metonímicos (copa para nombrar el vino). • Homónimos reinterpretados. Dos palabras homónimas con significados parecidos, cuya etimología se ha perdido pueden ser consideradas una sola palabra polisémica en la cabeza de los hablantes. Justo Gil1 pone como ejemplo la palabra Reja, con dos etimologías distintas: una para la reja del arado, así como otra para la ventana enrejada. • Influencia extranjera. Por calco semántico, una palabra española puede adquirir significados que esa palabra tiene en una lengua extranjera. Por ejemplo, por influencia del inglés, la palabra evento ha adquirido el significado de 'acontecimiento importante'.
  • 2.
    El calco semánticoo calco léxico es un préstamo semántico, en que se toma el significado de otro idioma pero no se crea una lexía (palabra) nueva. De este modo, el significante de la otra lengua se suma a otros ya existentes. Es decir, es la adopción de un significado extranjero para una palabra ya existente en la lengua. Por ejemplo: • «endosar» (en su acepción como ‘respaldar [algo]’), es calco semántico del inglés to endorse. • «romance» en su significado de ‘amorío’, es un calco del inglés romance. La semántica. Vamos a pasar ahora al estudio del significado. Es la ciencia que conocemos con el nombre de semántica. Tenemos que partir de una definición previa. Sabemos que todo signo lingüístico tiene dos caras. el significante o parte material del signo y el significado o imagen mental que sugiere el significante. Aún hemos de añadir un nuevo elemento: el referente o elemento real, existente, al que se refieren tanto significado como significante. No es lo mismo la palabra que designa un referente que el referente mismo. Componentes del significado. El significado o imagen mental está compuesto por una serie de rasgos conceptuales que todos los hablantes de una lengua asocian de una manera general a un significante. No obstante lo dicho, hay que tener en cuenta que este significado tiene dos componentes: Denotación. Son los rasgos conceptuales objetivos. Es el significado que presenta una palabra fuera de cualquier contexto. Constituyen el núcleo semántico fundamental. Son comunes a todos los hablantes. Es el significado que encontraremos en el diccionario Connotación. Son los rasgos conceptuales subjetivos. Son las significaciones que lleva añadidas una palabra. Estas significaciones tienen un carácter marcadamente subjetivo. Dependiendo de los hablantes, una misma palabra puede tener connotaciones distintas. La semántica estudia las diferentes relaciones que contrae un signo con todos los demás, pues todo el léxico constituye un sistema, cuya estructuración facilita a los hablantes la adquisición de ese léxico. Vamos a ver alguna de estas relaciones. Relaciones entre significantes: la homonimia La homonimia. Decimos que dos palabras son homónimas si su significante es el mismo, es decir, están compuestas por los mismos fonemas, o su realización fonética coincide. No se trata, pues de relación entre significados. La relación homonímica más habitual se produce entre palabras de distinta categoría gramatical: • Vino: sustantivo, masculina, singular • Vino: tercera persona del singular del pretérito indefinido, del verbo venir Pero también se produce en palabras de la misma categoría. Se da en aquellos casas en que el significado de las palabras no tiene ninguna relación, porque proceden de étimos distintos.
  • 3.
    Hinojo: 'planta medicinal'. ( finoculum) • Hinojo: 'rodilla' (genuculum ) Dentro del concepto general de homonimia, se pueden distinguir :  palabras homógrafas: Tienen las mismas grafías y los mismos sonidos  haya:'árbol'  haya:'primera/tercera pers.sing. presente de subj. de haber'  palabras homófonas: Tienen los mismos sonidos.. pero distintas grafías.  aya.'criada'  halla: 'segunda pers. sing. Imperativo'. Todas ellas son, por supuesto, homónimas. Las dos primeras son homógrafas. Las dos últimas son homófonas, entre sí, y respecto a las anteriores. Relaciones entre significado y significante: monosemia, polisemia y sinonimia Monosemia Es la relación habitual que existe entre el significado y el significante en una palabra. A un significante se corresponde un sólo significado. Por ejemplo, la palabra lapicero expresa un referente que sólo puede ser evocado mediante ese significante. Polisemia Una palabra es polisémica cuando podemos expresar con ella varios significados.0 dicho de otra forma: un significante puede tener varios significados. La polisemia se distingue de la homonimia en que se trata de na relación entre los dos planos del signo lingüístico: los diferentes significados de una palabra tienen, o han tenido, un origen común. • Araña: 'animal'/'lámpara' • Espada: ' instrumento'/' matador de toros.' La polisemia es uno de los mecanismos más eficaces de economía lingüística, pues permite expresar varios significados cou un único significante. Distinción entre homonimia y polisemia La diferencia fundamental entre la polisemia y la homonimia está en el origen de las palabras, es decir, en su etimología. Las palabras homónimas tienen etimologías distintas mientras que la palabra polisémica tiene un mismo origen, cuyo significado se ha diversificado con el paso del tiempo. En otras palabras, las palabras homónimas fueron y siguen siendo palabras distintas que han coincidido en su forma; las llamadas palabras polisémicas" son una sola palabra que ha adquirido distintos significados, entre los cuales hay una relación de sentido. Como veremos con la palabra bota, aunque a primera vista pueda parecer un caso de polisemia se trata, en realidad, de un caso de homonimia, ya que cada definición tiene una etimología diferente y, en el diccionario, lo podemos percibir porque cada una pertenece a una entrada independiente.
  • 4.
    1. bota (dellatín tardío buttis, odre) Cuero pequeño empegado por su parte interior y cosido por sus bordes, que remata en un cuello con brocal de cuerno, madera u otro material, destinado especialmente a contener vino. 2. bota (del francés botte) Calzado, generalmente de cuero, que resguarda el pie y parte de la pierna. 3. boto, bota (del gótico bauths, obtuso) adj. romo. Homonimia (Del latín homonymus, que a su vez procede del griego homōnymos: homo- 'mismo' + ōnymos 'nombre'[1]). La homonimia es el fenómeno consistente en que dos palabras completamente distintas han llegado a tener "el mismo nombre", el mismo significante, la misma forma, pero, por ser palabras distintas, sus significados siguen siendo completamente distintos. Por ejemplo: El latín venit (él/ella vino) evolucionó y ha dado el castellano vino (él/ella vino). El latín vinum ("vino" = zumo de uva fermentado) evolucionó a vino (bebida) En consecuencia, hay una sola forma vino para 1. vino (llegó) y 2. vino (bebida). En el diccionario aparecen en entradas distintas (verbo en venir), como palabras distintas que son, sin relación entre sí. Sin conocer la etimología de las palabras no es posible distinguir la homonimia, pero un indicador es la imposibilidad de que un significado se relacione de ninguna manera con el otro (la idea de "venir" y una "bebida elaborada a partir de la uva" no tienen nada que ver, aunque sus nombres hayan coincidido tras su evolución). Otro ejemplo: El latín falce(m) [de falx, falcis = hoz, instrumento para segar) ha evolucionado en su forma al castellano hoz. El latín fauce(m) [de faux, faucis = desfiladero, garganta] ha evolucionado en su forma al castellano hoz. En consecuencia, hay una sola forma hoz para 1. hoz (instrumento para segar) y 2. hoz (desfiladero, garganta: Hoces del Júcar) En el diccionario aparecen como entradas distintas, como palabras distintas que son. Luego, las palabras castellanas vino - vino y hoz - hoz son homónimas. En español este fenómeno es menos frecuente que en otras lenguas, como el inglés o el francés, en las que la evolución de la lengua ha derivado en una extensa relación de palabras homónimas, que con frecuencia se aprovecha en publicidad y humor para crear juegos de palabras. Palabras homógrafas Son las palabras homónimas que se escriben de la misma manera:
  • 5.
    Tomó una copade vino (nombre común, masculino, singular). Él vino desde Sevilla (verbo venir). Palabras homófonas Son las palabras homónimas que se pronuncian de la misma manera pero se escriben de distinta forma: Él tuvo un accidente. (verbo tener). El tubo es de cobre. (nombre común, masculino, singular). Dado el relativo paralelismo entre expresión escrita y hablada del español, y la existencia de pocas letras que se pronuncian igual (como 'b' y 'v' o, en determinadas circunstancias, 'c' y 'z'), las palabras homófonas son relativamente raras en este idioma. Polisemia (Del griego polys = mucho, muchos y sema = significado). La polisemia es el fenómeno por el que una misma palabra, con un solo origen, puede tener diferentes significados, cuyo funcionamiento morfológico y sintagmático no varía (esto último quiere decir que no cambia su categoría gramatical ni las funciones sintácticas que puede desempeñar). Es decir, se trata de una palabra que ha llegado a tener, por razones contextuales la mayoría de las veces, distintos significados, pero esos significados son diversas acepciones de una misma palabra. En el diccionario hay una sola entrada (por ser una sola palabra) y se van enumerando los distintos significados que ha ido adquiriendo a lo largo de su evolución. Un elemento para distinguirlas es que, aunque sea de forma lejana o difícil de ver, los significados se relacionan todos entre sí y hay una lógica que explica esas acepciones. Por ejemplo: El latín clave(m) [= llave] se toma como cultismo y tenemos castellano clave. En castellano podemos encontrar usos contextuales lógicamente explicables: 1. La clave del problema. (lo que permite solucionar y entender el problema = la llave que abre el problema). 2. La clave de la caja fuerte. (combinación que permite abrir y cerrar la caja). 3. La clave del arco. (la pieza que cierra las demás piezas del arco y lo mantiene sin caerse, y viceversa: se quita la clave y se derrumba el arco.) Se percibe claramente la relación de significado único que hay entre los distintos casos de clave: llave que "abre" o "cierra" real o figuradamente. Veamos el caso de otras dos palabras polisémicas: sierra[2] y falda[3]: Sierra es una herramienta para cortar madera, así como una cordillera de montañas. Falda es una prenda de vestir femenina, así como la parte baja de un monte. Operador En Tecnología se entiende por operador cualquier objeto (o conjunto de objetos) capaz de realizar una función tecnológica dentro de un conjunto. Por ejemplo:
  • 6.
    FUNCIÓN TECNOLÓGICA POSIBLES OPERADORES Abrir o cerrar el paso de una corriente eléctrica Interruptor, pulsador, conmutador... Unir dos trozos de madera Tornillo, clavo, tirafondo... Convertir en alternativo un movimiento giratorio Excéntrica, manivela, leva... Producir calor Resistencia eléctrica, vela, antorcha... Conseguir ganancia mecánica Polipasto, palanca, manivela... Como vemos, en el apartado POSIBLES OPERADORES hemos puesto tanto elementos individuales (clavo, tirafondo, manivela...) como agrupaciones de ellos (interruptor, palanca, polipasto...), pues lo que identifica a un operador no es el conjunto de elementos que lo forman sino su capacidad para realizar una función dentro de un conjunto. Aunque no sea una clasificación muy precisa, se puede hablar de operadores según la tecnología a la que pertenecen, pudiendo encontrar operadores: eléctricos (lámpara, cable, fusible, enchufe...), electrónicos (diodo, transistor, placa de circuito impreso...), mecánicos (eje, biela, polea, cuerda...), térmicos (cerillas, teas, piezoeléctrico...), químicos (grasa, cera, fósforo...), estructurales (barra, cartela, remache...), hidráulicos (grifo, bomba de agua, turbina...), etc. Cuando empleamos operadores mecánicos, su unión (o interconexión) da lugar a un mecanismo, que a su vez puede ser considerado como otro operador si se une con otros mecanismos para formar una máquina. Eso mismo sucede con el resto de operadores. Veamos dos ejemplos cotidianos: Para la construcción de una balanza romana tenemos que recurrir a la interconexión de varios operadores mecánicos y estructurales: barra, argolla, plato, tirantes, gancho... que en conjunto dan lugar a una palanca que se emplea para medir la masa de los objetos. Para construir un circuito eléctrico elemental necesitamos interconectar, como mínimo, los operadores siguientes: pila eléctrica, cable, interruptor y lámpara. En este caso el cable es un operador que tiene por misión permitir el paso de la corriente eléctrica por su interior evitando las fugas hacia el exterior, pero está formado por 2 operadores más básicos: un conductor (cobre por el interior) y un aislante (PVC en el exterior). Lo mismo sucede con el interruptor, cuya función tecnológica es controlar el paso de la corriente eléctrica de forma fácil y segura, y está compuesto por otros operadores más elementales (una carcasa aislante exterior, varios tornillos y tuercas, un muelle, una palanca y un accionador basculante). Con la lámpara y la pila eléctrica sucede lo mismo.