La filosofía antigua se divide en dos etapas: la griega y la helenística. En la filosofía griega, se desarrollan tres períodos: cosmológico, antropológico y ontológico, con figuras como Tales de Mileto, Sócrates y Platón, enfocándose en el cosmos, el ser humano y el ser, respectivamente. La filosofía helenística, influenciada por Roma, se centra en el problema moral y la búsqueda de la felicidad, dando origen a diversas escuelas como el cinismo, estoicismo y epicureísmo.