El documento analiza las limitaciones de los modelos de predicción de riesgo en cardiología, señalando que estos suelen ser eficaces a nivel poblacional pero no a nivel individual debido a la variabilidad intrínseca. La incertidumbre en las estimaciones de riesgo plantea dudas sobre la validez de iniciar tratamientos basados únicamente en estas cifras, sugiriendo que el despistaje y otras estrategias podrían ofrecer opciones más efectivas para la atención personalizada. Se concluye que la búsqueda de una predicción de riesgo perfecta es irrealizable y que las decisiones clínicas deben considerar la incertidumbre inherente a cada paciente.