La diabetes mellitus tipo 2 es una enfermedad metabólica caracterizada por hiperglicemia debido a la deficiencia en la acción de la insulina, lo que puede causar daños a varios órganos a largo plazo. Esta condición está asociada a mecanismos patógenos como la resistencia a la insulina y lipotoxicidad, además de estar influenciada por hormonas incretinas que regulan la secreción de insulina. El diagnóstico se basa en criterios clínicos y de laboratorio, considerando factores de riesgo como sobrepeso, historia familiar y grupos étnicos de alto riesgo.