El documento describe las ventajas de la flexibilidad curricular en las instituciones de educación superior. Explica que los currículos flexibles permiten a los estudiantes diseñar sus propios planes de estudio y seleccionar cursos de diferentes carreras y facultades. Esto promueve una formación más interdisciplinaria y permite a los estudiantes avanzar a su propio ritmo. También amplía las opciones de formación profesional y facilita la incorporación de nuevos contenidos para reflejar los cambios en la realidad.