La minería a cielo abierto en Argentina está causando graves daños ambientales como la contaminación del aire, agua y suelo, y la destrucción de bosques y hábitats. Esto representa un impacto ecológico negativo permanente y una regresión ecológica humana, revirtiendo la sucesión natural. Se proponen soluciones como leyes que prioricen la sustentabilidad y el cuidado ambiental, y el uso de nuevas tecnologías más respetuosas con el medio ambiente.