El documento analiza la situación cambiaria en Venezuela y argumenta que es necesario actuar. Muestra que las exportaciones generadoras de efectivo han disminuido, comprometiendo el flujo de caja. Además, las reservas internacionales han caído y el control de cambios ha incentivado la salida de capitales, creando una gran distorsión en los precios relativos. Por lo tanto, se concluye que es hora de reducir el diferencial cambiario mediante una devaluación para corregir estos desequilibrios.