El glifosato es un herbicida sistémico no selectivo que penetra en las plantas y altera la síntesis de ácidos nucleicos, causando amarillamiento y muerte de malezas. Según la FAO y la OMS, el glifosato tiene baja toxicidad aguda y no es cancerígeno, genotóxico, teratogénico o neurotóxico. Se usa ampliamente en cultivos modificados genéticamente para resistir al glifosato y en la erradicación de cultivos ilícitos. Sin embargo, también puede afectar