El documento destaca la importancia de adoptar hábitos alimenticios saludables y rutinas diarias para prevenir enfermedades relacionadas con la mala nutrición entre estudiantes. Se enfatiza la necesidad de un desayuno equilibrado, el consumo adecuado de frutas y verduras, y la hidratación, así como la activación física regular. También se mencionan las consecuencias de la mala alimentación, como la anorexia y la bulimia, y la importancia de consultar a un especialista en nutrición.