La autora describe su trayectoria educativa desde la guardería hasta el bachillerato, destacando que asistió a un colegio y un instituto públicos pero pequeños y familiares que ofrecían una educación basada en valores a través de numerosas actividades y una estrecha relación entre profesores y alumnos. También tuvo un orientador que les ayudó a elegir su futuro y realizó voluntariado que la llevó a estudiar Trabajo Social y Educación Social.