El documento aborda el imperialismo entre 1870 y 1914, destacando factores económicos, culturales, demográficos, políticos y tecnológicos que impulsaron la expansión de potencias como Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y Estados Unidos. Se analiza la configuración de sus imperios, el impacto en sociedades colonizadas, así como las consecuencias sociales y económicas. También se mencionan las resistencias locales y las transformaciones provocadas por el colonialismo en las regiones afectadas.