El Imperio Carolingio se extendió por Francia, Alemania e Italia entre los siglos VIII y IX. Carlomagno fue coronado emperador por el Papa en el 800 d.C. tras expandir el reino franco y someter a sajones y lombardos. El imperio promovió la alianza entre la Iglesia y el Estado, y el desarrollo cultural y educativo bajo el patrocinio de Carlomagno.