Al comenzar un juego interactivo en la computadora, el autor notó que algunos niños tuvieron dificultades para manipular el mouse y encontrar los hábitats de los animales representados debido a su poca experiencia con computadoras, mientras que otros lo lograron fácilmente gracias a sus conocimientos previos sobre hábitats animales. Más tarde, durante un juego de laberinto, la mayoría de los niños tuvo problemas para encontrar rápidamente el camino correcto porque se confundían, aunque algunos pocos eventualmente lo completaron de manera lenta