El documento describe los efectos de la inmovilidad prolongada en los músculos esqueléticos y ligamentos. La inmovilidad causa atrofia muscular, debilidad, disminución de la fuerza y la tolerancia al ejercicio. También causa una pérdida de sarcomeras, un aumento del tejido conjuntivo, y una disminución de las propiedades mecánicas de los ligamentos y tendones. Mover al paciente puede ayudar a reducir estos efectos negativos de la inmovilidad.