El modelo biomecánico se basa en los principios de la cinética y la cinemática para comprender el movimiento y las fuerzas que actúan en el cuerpo humano. Evalúa componentes como el rango de movimiento, la fuerza muscular, y la resistencia mediante pruebas funcionales. Sus principios de intervención incluyen el uso gradual de actividades y ejercicios para mantener o aumentar el rango de movimiento, la fuerza y la resistencia a través de la modulación de parámetros como la intensidad, velocidad y frecuencia.