La inteligencia emocional es el factor clave en las organizaciones del siglo XXI. Se refiere a la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales en uno mismo y en los demás. Daniel Goleman sostiene que las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidad de sentirse satisfechas y ser eficaces. Las empresas valoran cada vez más la inteligencia emocional debido a su importancia para el trabajo en equipo y la competitividad.