REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACION SUPERIOR
UNIVERSIDAD YACAMBU
FACULTA DE HUMANIDADES
Autor: Jessica Borrero.
C.I: 20.624.031
N° De Expediente: HPS-153-00147V.
25 de Abril 2017.
La ira es una emoción básica y universal. Básica porque está
al servicio de nuestra supervivencia a partir de tres
funciones:
1) la facilitación del desarrollo rápido de conductas de
defensa-ataque.
2) la vigorización de nuestra conducta.
3) la regulación de la interacción social.
Cuando percibimos que somos tratados injustamente,
cuando nos sentimos heridos o cuando vemos dificultada la
consecución de alguna meta importante, sentimos ira.
Sentir esta emoción en estas circunstancias nos predispone a
la acción en un intento de protegernos de aquello que nos
hace daño y que es el origen de esta emoción.
¿Qué hace que nos enfademos?
La ira es una emoción que aparece cuando nos vemos
sometidos a situaciones que producen frustración o nos
resultan desagradables, pues nos sentimos atacados.
Por lo tanto, existen dos grandes categorías
de situaciones desencadenantes de esta
emoción:
Situaciones frustrantes
Obstrucción del acceso a una meta: cuando la
consecución de nuestros objetivos se ve interrumpida, la
valoración cognitiva (los pensamientos) que la persona
lleve a cabo sobre la relación entre su conducta y el
resultado de la misma determinará el tipo de emoción
resultante
Transgresión de las normas y derechos: cuando
se sobrepasan las normas sociales, se vulneran nuestros
derechos o nos tratan de una forma injusta sentimos ira.
Extinción de contingencias aprendidas: cuando
no aparece la recompensa que esperamos tras realizar
una conducta nos enfadamos.
Situaciones aversivas
Las experiencias desagradables favorecen la
emoción de ira facilitando la expresión de
conductas agresivas. El ejemplo más claro de
ello es la experiencia de dolor. Así por
ejemplo, cuando algo nos duele, florece
nuestro mal carácter.
Saber qué nos desquicia nos
ayudará a poder controlar la
ira.
Es importante señalar que
existen diversas formas no
violentas…
De canalizar un sentimiento negativo;
actividades tan sanas como la práctica de algún
deporte o tan enriquecedoras como el estudio de
música y la ejecución de un instrumento
representan algunas de las decisiones más
adecuadas para convertir al ira en algo
positivo.
En general, la ira se encuentra
íntimamente ligada a la frustración,
dado que surge como una
combustión ante la imposibilidad de
resolver algo.
Se conoce que quienes han sufrido abusos, ya sea
sexuales o psicológicos, durante la infancia y no
hayan tenido la oportunidad de enfrentar a sus
agresores suelen presentar brotes de ira a lo largo de
toda su vida.
Se sabe que la fatiga, los cambios hormonales, los
problemas sexuales, la depresión o el hambre
inciden en las reacciones que manifiestan ira.
De esta manera, la naturaleza puede “expresar” ira a
través de fenómenos violentos: “La ira de la naturaleza
causó olas de más de 10 metros de altura que arrasaron
ciudades enteras”.
PERJUICIOS DE LA IRA
la ira puede tener una consecuencias catastróficas para
nosotros y para los demás. La gestión irracional de esta
emoción puede llevarnos a situaciones lamentables
obteniendo el efecto contrario a lo que buscábamos en un
principio.
Puede desorganizar nuestra manera de
pensar y nuestras acciones.
Cuando estamos bajo la influencia de la ira
tendemos a actuar impulsivamente, nos cuesta
pensar con claridad y por tanto no somos capaces
de ver la repercusión de nuestro comportamiento.
Supone una defensa cuando no es necesario.
Ceder a la ira puede ser una forma de proteger
nuestro orgullo, a veces es más fácil sentir ira que
sentirnos heridos y ser conscientes de nuestra
vulnerabilidad. De este modo, la ira dificulta
reconocer nuestros propios sentimientos.
Compromete la salud.
La ira cuando es un estado habitual
de la persona puede favorecer el
desarrollo de enfermedades
cardiovasculares.
Trasmite una impresión negativa a los demás.
Los demás pueden evitarnos, nuestras relaciones
personales se resienten y por tanto nos sentimos
aislados.
BENEFICIOS DE LA IRA
La ira bien gestionada también aporta beneficios en nuestra
vida. No hay que olvidar que como emoción no la podemos
dejar de sentir y por tanto es importante que juegue a nuestro
favor en vez de a nuestra contra.
La ira nos energiza.
Nos provee de fuerza para acometer tareas que nos
resultan difíciles. Nos ayuda a defender nuestros
derechos y puntos de vista ante los demás.
Nos ayuda a resolver conflictos.
Expresar la ira de forma adecuada hace que
nuestros sentimientos negativos se desvanezcan.
Nos proporciona información sobre
situaciones y personas.
La ira como señal de alarma nos informa de
situaciones injustas, amenzantes y frustrantes, y
por tanto nos ayuda a buscar planes alternativos
de acción para gestionar estas situaciones.
La ira en nuestra
sociedad tiende a
confundirse con
carácteres fuertes.
la ira no es un rasgo de
personalidad sino un
estado emocional
la explosión de ira sosiega.
la creencia de que la ira es eficaz
a la hora de conseguir objetivos
ESTRATEGIAS PARA REGULAR LA IRA
Buscar la causa de nuestro enfado y expresarlo de
manera adecuada.
Aprender a identificar que nos molesta es la primera
acción a tener en cuenta cuando estamos enfadados. Una
vez reconocida la causa es positivo expresarla de manera
eficaz utilizando argumentos honestos y sinceros, en vez
de amenazas o insultos.
Trabajar la empatía.
La hostilidad se genera por la interpretación de las
situaciones. Es necesario ponerse en la piel del otro para
entender la situación de forma objetiva para poder
evaluar la situación desde otra perspectiva.
Practicar el respeto.
Nuestras reacciones de ira vienen dadas por la percepción
de falta de respeto. Exigir respeto hacia uno mismo no es
incompatible con respetar a los demás.
No ceder al resentimiento.
Si tenemos ira sin resolver, cualquier pequeño
inconveniente, puede hacer que estallemos en ira. Por lo
que es fundamental resolver problemas del pasado para
que no estén presentes en nuestro día a día.
Practicar técnicas de relajación.
Ya sea respiración, meditación, pasear, pintar, escuchar
música o cualquier actividad, que nos ayude a desviar
nuestra atención de los pensamientos que alimentan la
ira.
Poner distancia.
Si notamos que nuestra ira va en aumento, es positivo
poner distancia con la situación, ya sea abandonando el
lugar donde estemos o tomarnos un momento para
"contar hasta 10" y relajarnos. Esto nos ayudará a
calmarnos, a ver las cosas desde otra perspectiva más
realista y por tanto a buscar soluciones positivas a la
situación
No acostumbra a ser eficaz en la regulación de la ira:
1.Rumiar el asunto dándole vueltas, ya que genera más ira.
2.Desfogar la ira; las explosiones suelen reforzar el círculo
3.vicioso de la ira, estimulándola.
4.Imponer calma a la persona airada, cuando la ira está en
5.pleno apogeo suelen reforzar el enfado.
6.Negar la ira ("no, si no estoy enfadado").
7.No darse permiso para sentir enojo y sentir culpa o
8.vergüenza por experimentar esta emoción.
9.Rebelarse contra este sentimiento intentando taparlo.
“La ira es un
veneno que uno
toma esperando
que muera el otro.
William
Shakespeare”

Ira

  • 1.
    REPUBLICA BOLIVARIANA DEVENEZUELA MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACION SUPERIOR UNIVERSIDAD YACAMBU FACULTA DE HUMANIDADES Autor: Jessica Borrero. C.I: 20.624.031 N° De Expediente: HPS-153-00147V. 25 de Abril 2017.
  • 2.
    La ira esuna emoción básica y universal. Básica porque está al servicio de nuestra supervivencia a partir de tres funciones: 1) la facilitación del desarrollo rápido de conductas de defensa-ataque. 2) la vigorización de nuestra conducta. 3) la regulación de la interacción social. Cuando percibimos que somos tratados injustamente, cuando nos sentimos heridos o cuando vemos dificultada la consecución de alguna meta importante, sentimos ira. Sentir esta emoción en estas circunstancias nos predispone a la acción en un intento de protegernos de aquello que nos hace daño y que es el origen de esta emoción.
  • 3.
    ¿Qué hace quenos enfademos? La ira es una emoción que aparece cuando nos vemos sometidos a situaciones que producen frustración o nos resultan desagradables, pues nos sentimos atacados. Por lo tanto, existen dos grandes categorías de situaciones desencadenantes de esta emoción: Situaciones frustrantes Obstrucción del acceso a una meta: cuando la consecución de nuestros objetivos se ve interrumpida, la valoración cognitiva (los pensamientos) que la persona lleve a cabo sobre la relación entre su conducta y el resultado de la misma determinará el tipo de emoción resultante Transgresión de las normas y derechos: cuando se sobrepasan las normas sociales, se vulneran nuestros derechos o nos tratan de una forma injusta sentimos ira. Extinción de contingencias aprendidas: cuando no aparece la recompensa que esperamos tras realizar una conducta nos enfadamos. Situaciones aversivas Las experiencias desagradables favorecen la emoción de ira facilitando la expresión de conductas agresivas. El ejemplo más claro de ello es la experiencia de dolor. Así por ejemplo, cuando algo nos duele, florece nuestro mal carácter. Saber qué nos desquicia nos ayudará a poder controlar la ira.
  • 4.
    Es importante señalarque existen diversas formas no violentas… De canalizar un sentimiento negativo; actividades tan sanas como la práctica de algún deporte o tan enriquecedoras como el estudio de música y la ejecución de un instrumento representan algunas de las decisiones más adecuadas para convertir al ira en algo positivo. En general, la ira se encuentra íntimamente ligada a la frustración, dado que surge como una combustión ante la imposibilidad de resolver algo. Se conoce que quienes han sufrido abusos, ya sea sexuales o psicológicos, durante la infancia y no hayan tenido la oportunidad de enfrentar a sus agresores suelen presentar brotes de ira a lo largo de toda su vida. Se sabe que la fatiga, los cambios hormonales, los problemas sexuales, la depresión o el hambre inciden en las reacciones que manifiestan ira. De esta manera, la naturaleza puede “expresar” ira a través de fenómenos violentos: “La ira de la naturaleza causó olas de más de 10 metros de altura que arrasaron ciudades enteras”.
  • 5.
    PERJUICIOS DE LAIRA la ira puede tener una consecuencias catastróficas para nosotros y para los demás. La gestión irracional de esta emoción puede llevarnos a situaciones lamentables obteniendo el efecto contrario a lo que buscábamos en un principio. Puede desorganizar nuestra manera de pensar y nuestras acciones. Cuando estamos bajo la influencia de la ira tendemos a actuar impulsivamente, nos cuesta pensar con claridad y por tanto no somos capaces de ver la repercusión de nuestro comportamiento. Supone una defensa cuando no es necesario. Ceder a la ira puede ser una forma de proteger nuestro orgullo, a veces es más fácil sentir ira que sentirnos heridos y ser conscientes de nuestra vulnerabilidad. De este modo, la ira dificulta reconocer nuestros propios sentimientos. Compromete la salud. La ira cuando es un estado habitual de la persona puede favorecer el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Trasmite una impresión negativa a los demás. Los demás pueden evitarnos, nuestras relaciones personales se resienten y por tanto nos sentimos aislados.
  • 6.
    BENEFICIOS DE LAIRA La ira bien gestionada también aporta beneficios en nuestra vida. No hay que olvidar que como emoción no la podemos dejar de sentir y por tanto es importante que juegue a nuestro favor en vez de a nuestra contra. La ira nos energiza. Nos provee de fuerza para acometer tareas que nos resultan difíciles. Nos ayuda a defender nuestros derechos y puntos de vista ante los demás. Nos ayuda a resolver conflictos. Expresar la ira de forma adecuada hace que nuestros sentimientos negativos se desvanezcan. Nos proporciona información sobre situaciones y personas. La ira como señal de alarma nos informa de situaciones injustas, amenzantes y frustrantes, y por tanto nos ayuda a buscar planes alternativos de acción para gestionar estas situaciones. La ira en nuestra sociedad tiende a confundirse con carácteres fuertes. la ira no es un rasgo de personalidad sino un estado emocional la explosión de ira sosiega. la creencia de que la ira es eficaz a la hora de conseguir objetivos
  • 7.
    ESTRATEGIAS PARA REGULARLA IRA Buscar la causa de nuestro enfado y expresarlo de manera adecuada. Aprender a identificar que nos molesta es la primera acción a tener en cuenta cuando estamos enfadados. Una vez reconocida la causa es positivo expresarla de manera eficaz utilizando argumentos honestos y sinceros, en vez de amenazas o insultos. Trabajar la empatía. La hostilidad se genera por la interpretación de las situaciones. Es necesario ponerse en la piel del otro para entender la situación de forma objetiva para poder evaluar la situación desde otra perspectiva. Practicar el respeto. Nuestras reacciones de ira vienen dadas por la percepción de falta de respeto. Exigir respeto hacia uno mismo no es incompatible con respetar a los demás. No ceder al resentimiento. Si tenemos ira sin resolver, cualquier pequeño inconveniente, puede hacer que estallemos en ira. Por lo que es fundamental resolver problemas del pasado para que no estén presentes en nuestro día a día. Practicar técnicas de relajación. Ya sea respiración, meditación, pasear, pintar, escuchar música o cualquier actividad, que nos ayude a desviar nuestra atención de los pensamientos que alimentan la ira. Poner distancia. Si notamos que nuestra ira va en aumento, es positivo poner distancia con la situación, ya sea abandonando el lugar donde estemos o tomarnos un momento para "contar hasta 10" y relajarnos. Esto nos ayudará a calmarnos, a ver las cosas desde otra perspectiva más realista y por tanto a buscar soluciones positivas a la situación No acostumbra a ser eficaz en la regulación de la ira: 1.Rumiar el asunto dándole vueltas, ya que genera más ira. 2.Desfogar la ira; las explosiones suelen reforzar el círculo 3.vicioso de la ira, estimulándola. 4.Imponer calma a la persona airada, cuando la ira está en 5.pleno apogeo suelen reforzar el enfado. 6.Negar la ira ("no, si no estoy enfadado"). 7.No darse permiso para sentir enojo y sentir culpa o 8.vergüenza por experimentar esta emoción. 9.Rebelarse contra este sentimiento intentando taparlo.
  • 8.
    “La ira esun veneno que uno toma esperando que muera el otro. William Shakespeare”