José Luis Brea 
El tercer Umbral 
Estatuto de las prácticas artísticas en las 
sociedades del capitalismo cultural (2003) 
UNA –DAM 
Eje 4: Las tecnologías digitales e 
interactivas. Hacia una nueva tipificación 
del concepto de arte 
2014
La condición de artista y la esfera del 
trabajo 
• Propósito: proponer una sucesión de 
articulaciones que recorren el desarrollo del arte 
contemporáneo, basándola en su relación: 
- con las transformaciones de la esfera del 
trabajo y la producción (no en la localización de 
cortes estilísticos y formales) 
- con las expectativas emancipatorias de la 
ciudadanía 
• 2 estadios y un umbral
Primer estadio: la era del capitalismo industrial 
y el horizonte de las vanguardias históricas 
• Correlación entre el proceso de transformación de los 
modos de producción del capitalismo industrial y el modo y 
función que adopta el artista en las primeras vanguardias. 
• Capitalismo industrial: la fábrica como modelo 
generalizado de organización del mundo 
• Artista: se aleja del papel tradicional de ilustrador de los 
ideales de la clase burguesa 
• Correlación entre industrialización de la producción y del 
trabajo artístico: revistas ilustradas y sobre todo el cine 
con su modo de recepción colectiva y simultánea.
. 
• Posición antagónica del artista o productor simbólico 
frente al mundo que hay. 
• “Traidor de clase”: asume el encargo de producir y 
defender relatos y valores fundamentalmente contrarios a 
los de la clase a cuyos aparatos debe su propia formación, y 
su posición social. Expectativas de revolución y reclamo 
ciudadano centrados en la lucha por la igualdad y la 
propiedad de los medios de producción. 
• Artista exhibe una distancia crítica con respecto a los 
aparatos de poder. Se encuentra frente al campo 
normalizado de la Academia que fija convenciones y 
estructuras rígidas. El discurso del artista aparece como 
contradiscurso. 
• El programa de la vanguardia se desarrolla como estética 
de la disonancia.
.
Segundo estadio: El capitalismo de consumo y 
las neovanguardias 
• La rigidez normativa de la academia acaba por ceder y su 
conjunto de códigos, tanto formales como morales, resulta 
pulverizado, de modo que el artista de la transgresión se queda 
sin negatividad contra la que definirse. 
• La burguesía se convierte en la más entusiasta protectora de las 
vanguardias. La retórica del contradiscurso se estabiliza como 
nueva norma. La vanguardia se vuelve hegemónica. 
• Se desplaza el horizonte de criticidad: ya no se dirigirá al 
lenguaje y signo artístico (códigos formales, sintácticos y 
semánticos ) sino a su “periferia”, a todo el conjunto de 
dispositivos, mediaciones que construyen la obra de arte como 
tal, la rodean y enmarcan dándole valor estético y social.
. • Fondo de contraste: deja de tenerlo en la 
Academia que ya no impone ni normaliza para 
reconocerla en la industria cultural, estructura 
central en las sociedades del capitalismo del 
consumo. 
• IC: dicta valores y hegemonía en el campo de las 
prácticas culturales. 
• La práctica crítica se decide como crítica de la IC y 
el ejercicio de su resistencia se ejerce contra las 
determinaciones de hegemonía que ella decide y 
los intereses a los que da cobertura.
• Capitalismo de consumo: me.rcados de consumo más allá 
de los bienes de necesidad e implementando el desarrollo 
de sectores cada vez más amplificados de consumo 
suntuario. La IC y el entretenimiento crece abrigada en ese 
contexto, contribuyendo a la emergencia de las sociedades 
del espectáculo 
• Las formas de alienación se desplazan desde el ámbito del 
trabajo al del consumo, ocio administrado. 
• Tres escenarios de acción: 
-el rechazo explícito al modelo de sobreproducción e 
incitación al consumo y su sustitución por la profundización 
en las dimensiones creativas. El arte como modelo de “no 
trabajo” creativo: Beuys, Fluxus, activismo artístico del 
situacionismo (neovanguardias) 
-Crítica a la organización del deseo y la vida de los afectos. 
-Crítica de la representación
. 
• El horizonte de contraste se ha desplazado del 
modelo academia a la industria cultural, la 
organización del trabajo desde el propio 
capitalismo industrial al de consumo, y la forma 
de las expectativas de revolución y reclamo 
ciudadano -desde la primera oleada centrada en 
la lucha por la igualdad y la propiedad de los 
medios de producción- a esta segunda en que el 
campo extendido de batalla se proyecta en el 
rechazo del trabajo, la regulación de las 
economías del deseo y la crítica de la 
representación.
.
Tercer umbral- primera coordenada: la era del 
capitalismo cultural 
• La entrada del capitalismo en una nueva fase tiene lugar al 
producirse una colisión entre el sistema económico-productivo y 
el de las prácticas culturales y de representación. 
• Doble movimiento recíproco: el que trae la cultura hacia la 
economía (a partir del desarrollo de la IC) y el que en la dirección 
contraria aproxima la economía hacia la cultura, haciendo que 
ella se arrogue los caracteres tradicionalmente asignados a las 
prácticas culturales: todos aquellos que tienen el poder de 
investir identidad (producir sujeción, efectos de reconocimiento, 
socialidad, diferenciación, etc.) Esto se produce por la propia 
espectacularización de la economía (de la mercancía), que la 
extensión de los media hace posible, por medio de la publicidad.
• Poder de las marcas, de la m.ercancía: se trata del poder de 
investir identidad, de distribuir relatos e iconografías 
fundantes, objetos de reconocimiento recíproco y 
diferenciación, de articulación de formas de comunidad y 
subjetivación. Nuevos operadores de simbolicidad 
asociados a mecanismos de alta visibilidad. 
• Coincide con el tiempo de decadencia de las Grandes 
Máquinas bio-territoriales productoras de identidad –el 
Estado, la religión, la familia, la patria, la etnia, la clase, el 
género- sobre todo, debido al aumento de la movilidad 
característica de las nuevas sociedades. Movilidad de todo 
orden –social, económica, geográfica, afectiva, de 
creencias- que obedece a los grandes flujos migratorios y 
de información a causa del proceso de la globalización, 
también al carácter dúctil o inestable de los tejidos 
sociales, el mercado de trabajo. 
• Industrias del entretenimiento y el espectáculo como 
industrias de la subjetividad: invisten identidad.
La transformación de la esfera del trabajo: Los Know-workers 
• Nueva definición del trabajo ya no puede restringirse a la actividad material 
productora de mercancía, sino que ha de extenderse al trabajo inmaterial. 
• Trabajo inmaterial apunta a la puesta en circulación de información, de 
contenidos de conocimiento para satisfacer nuestra expectativas de sentido 
y emoción, de concepto y afecto. Las dos dimensiones básicas de este 
trabajo son la producción de ideas y la de efectos. 
• Sociedades del conocimiento: sólo cuando en su aproximación el receptor 
consigue una asimilación crítica de los contenidos de información podemos 
hablar en rigor de conocimiento, cuando contribuya a intensificar los modos 
de experiencia y favorezca el aumento de la capacidad de obrar. 
• Las prácticas artísticas se homologan así al trabajo inmaterial desarrollado 
por los nuevos know-workers. La separación simbólica que constituía al 
artista en una casta separada se desvanece.
Segunda coordenada: el sistema extendido de la 
imagen en las sociedades de la visualidad 
• El trabajo del artista se desplaza desde su “distante torre de marfil” 
a un nuevo escenario plenamente integrado en el marco de las 
industrias de la subjetividad. 
• Cambia el “fondo de contraste”: éste se referirá a la 
problematicidad crítica de la incrustación de la institución artística 
en las macroindustrias de la visualidad. 
• Sus producciones tenderán cada vez más a difundirse bajo 
economías de distribución, en las que no hay un cambio en cuanto 
a la propiedad del objeto, y la transacción económica se refiere 
exclusivamente al derecho al acceso a la información. A favor de 
este desplazamiento pesa la democratización de los procesos de 
distribución que alcanzarán a más receptores.
. • Al tratarse de producción inmaterial su transmisión no produce 
pérdida en el dador, por lo que pueden crearse en su ámbito 
entornos de distribución cooperativa, redes de intercambio y 
circulación “no lucrada” (modelo del software libre) 
• A su contra tiene todos los agentes cuyos potenciales de actuación 
se sostienen en la antigua economía de comercio, de objeto: 
mercado e instituciones públicas, galerías y museos. 
• Supone la difuminación del hecho artístico en las prácticas de 
comunicación visual, y se vería liberada de ocurrir en 
establecimientos específicos dándose en un perfil crecientemente 
medial y virtual, deslocalizado. 
• Pérdida de hegemonía de lo artístico frente a la expansión de la 
visualidad, frente a otras culturas y paradigmas antropológicos
. 
• ¿Cómo se vería redefinida la noción de criticidad en el marco 
del proceso de absorción e integración de las prácticas 
artísticas en el seno de las industrias del entretenimiento y el 
espectáculo? 
• Ese diferendo no se sitúa para el autor ni en el uso de uno u 
otros soportes, ni en el desarrollo de unas o otras sintaxis o 
mediaciones, sino básicamente en cuanto a las formas de 
subjetivación y producción de identidad que las prácticas 
contribuyan a implementar a su receptor.
Tercera coordenada: las políticas de identidad 
y el performativo visual 
• La principal demanda política de la ciudadanía en ese 
contexto se condensará en torno a la gran carencia que el 
ciudadano va a padecer: la de la autenticidad de la vida que 
vive. Este sentimiento compartido genera una instancia de 
reconocimiento y experiencia de comunidad. 
• Un programa político ha de afrontar la capacidad de 
proporcionarle al ciudadano dispositivos agenciadores de 
efectos de subjetivación y socialización : cómo instrumentar 
mediaciones que permitan a la ciudadanía el ejercicio de la 
libre decisión y conducción colectiva de los asuntos que le 
conciernen. Movimientos sociales ofrecen hoy algún tipo de 
esperanza.
. • Centralidad de la pregunta por el lugar de las prácticas de la visualidad en 
ese nuevo escenario político. 
• La constitución del campo de la visualidad está en todo momento 
atravesada por una compleja e intrincada maraña de relaciones de poder. 
La propia visibilidad pública de las imágenes es objeto de conflicto y 
confrontación de los intereses más diversos. El autor trata entonces de 
afirmar la encarnizada politización del espacio de la visualidad. 
• Responder al desplazamiento de lo político hacia el ámbito de la visualidad 
con una politización de lo visual, sobre todo en cuanto a la producción de 
efectos identitarios: micropolíticas de la identidad. 
• Carácter productor de realidad de los actos de enunciación y 
representación. En las prácticas visuales se producen actos que invisten 
identidad, en cuyo curso el sujeto es producido, como resultado de la 
acción de ver y ser visto (fotografía contemporánea de retrato, prácticas 
relacionales que mediante la construcción de situaciones exploran las 
experiencias de socialización y producción de comunidad)
.

José luis brea (1)

  • 1.
    José Luis Brea El tercer Umbral Estatuto de las prácticas artísticas en las sociedades del capitalismo cultural (2003) UNA –DAM Eje 4: Las tecnologías digitales e interactivas. Hacia una nueva tipificación del concepto de arte 2014
  • 2.
    La condición deartista y la esfera del trabajo • Propósito: proponer una sucesión de articulaciones que recorren el desarrollo del arte contemporáneo, basándola en su relación: - con las transformaciones de la esfera del trabajo y la producción (no en la localización de cortes estilísticos y formales) - con las expectativas emancipatorias de la ciudadanía • 2 estadios y un umbral
  • 3.
    Primer estadio: laera del capitalismo industrial y el horizonte de las vanguardias históricas • Correlación entre el proceso de transformación de los modos de producción del capitalismo industrial y el modo y función que adopta el artista en las primeras vanguardias. • Capitalismo industrial: la fábrica como modelo generalizado de organización del mundo • Artista: se aleja del papel tradicional de ilustrador de los ideales de la clase burguesa • Correlación entre industrialización de la producción y del trabajo artístico: revistas ilustradas y sobre todo el cine con su modo de recepción colectiva y simultánea.
  • 4.
    . • Posiciónantagónica del artista o productor simbólico frente al mundo que hay. • “Traidor de clase”: asume el encargo de producir y defender relatos y valores fundamentalmente contrarios a los de la clase a cuyos aparatos debe su propia formación, y su posición social. Expectativas de revolución y reclamo ciudadano centrados en la lucha por la igualdad y la propiedad de los medios de producción. • Artista exhibe una distancia crítica con respecto a los aparatos de poder. Se encuentra frente al campo normalizado de la Academia que fija convenciones y estructuras rígidas. El discurso del artista aparece como contradiscurso. • El programa de la vanguardia se desarrolla como estética de la disonancia.
  • 5.
  • 6.
    Segundo estadio: Elcapitalismo de consumo y las neovanguardias • La rigidez normativa de la academia acaba por ceder y su conjunto de códigos, tanto formales como morales, resulta pulverizado, de modo que el artista de la transgresión se queda sin negatividad contra la que definirse. • La burguesía se convierte en la más entusiasta protectora de las vanguardias. La retórica del contradiscurso se estabiliza como nueva norma. La vanguardia se vuelve hegemónica. • Se desplaza el horizonte de criticidad: ya no se dirigirá al lenguaje y signo artístico (códigos formales, sintácticos y semánticos ) sino a su “periferia”, a todo el conjunto de dispositivos, mediaciones que construyen la obra de arte como tal, la rodean y enmarcan dándole valor estético y social.
  • 7.
    . • Fondode contraste: deja de tenerlo en la Academia que ya no impone ni normaliza para reconocerla en la industria cultural, estructura central en las sociedades del capitalismo del consumo. • IC: dicta valores y hegemonía en el campo de las prácticas culturales. • La práctica crítica se decide como crítica de la IC y el ejercicio de su resistencia se ejerce contra las determinaciones de hegemonía que ella decide y los intereses a los que da cobertura.
  • 8.
    • Capitalismo deconsumo: me.rcados de consumo más allá de los bienes de necesidad e implementando el desarrollo de sectores cada vez más amplificados de consumo suntuario. La IC y el entretenimiento crece abrigada en ese contexto, contribuyendo a la emergencia de las sociedades del espectáculo • Las formas de alienación se desplazan desde el ámbito del trabajo al del consumo, ocio administrado. • Tres escenarios de acción: -el rechazo explícito al modelo de sobreproducción e incitación al consumo y su sustitución por la profundización en las dimensiones creativas. El arte como modelo de “no trabajo” creativo: Beuys, Fluxus, activismo artístico del situacionismo (neovanguardias) -Crítica a la organización del deseo y la vida de los afectos. -Crítica de la representación
  • 9.
    . • Elhorizonte de contraste se ha desplazado del modelo academia a la industria cultural, la organización del trabajo desde el propio capitalismo industrial al de consumo, y la forma de las expectativas de revolución y reclamo ciudadano -desde la primera oleada centrada en la lucha por la igualdad y la propiedad de los medios de producción- a esta segunda en que el campo extendido de batalla se proyecta en el rechazo del trabajo, la regulación de las economías del deseo y la crítica de la representación.
  • 10.
  • 11.
    Tercer umbral- primeracoordenada: la era del capitalismo cultural • La entrada del capitalismo en una nueva fase tiene lugar al producirse una colisión entre el sistema económico-productivo y el de las prácticas culturales y de representación. • Doble movimiento recíproco: el que trae la cultura hacia la economía (a partir del desarrollo de la IC) y el que en la dirección contraria aproxima la economía hacia la cultura, haciendo que ella se arrogue los caracteres tradicionalmente asignados a las prácticas culturales: todos aquellos que tienen el poder de investir identidad (producir sujeción, efectos de reconocimiento, socialidad, diferenciación, etc.) Esto se produce por la propia espectacularización de la economía (de la mercancía), que la extensión de los media hace posible, por medio de la publicidad.
  • 12.
    • Poder delas marcas, de la m.ercancía: se trata del poder de investir identidad, de distribuir relatos e iconografías fundantes, objetos de reconocimiento recíproco y diferenciación, de articulación de formas de comunidad y subjetivación. Nuevos operadores de simbolicidad asociados a mecanismos de alta visibilidad. • Coincide con el tiempo de decadencia de las Grandes Máquinas bio-territoriales productoras de identidad –el Estado, la religión, la familia, la patria, la etnia, la clase, el género- sobre todo, debido al aumento de la movilidad característica de las nuevas sociedades. Movilidad de todo orden –social, económica, geográfica, afectiva, de creencias- que obedece a los grandes flujos migratorios y de información a causa del proceso de la globalización, también al carácter dúctil o inestable de los tejidos sociales, el mercado de trabajo. • Industrias del entretenimiento y el espectáculo como industrias de la subjetividad: invisten identidad.
  • 13.
    La transformación dela esfera del trabajo: Los Know-workers • Nueva definición del trabajo ya no puede restringirse a la actividad material productora de mercancía, sino que ha de extenderse al trabajo inmaterial. • Trabajo inmaterial apunta a la puesta en circulación de información, de contenidos de conocimiento para satisfacer nuestra expectativas de sentido y emoción, de concepto y afecto. Las dos dimensiones básicas de este trabajo son la producción de ideas y la de efectos. • Sociedades del conocimiento: sólo cuando en su aproximación el receptor consigue una asimilación crítica de los contenidos de información podemos hablar en rigor de conocimiento, cuando contribuya a intensificar los modos de experiencia y favorezca el aumento de la capacidad de obrar. • Las prácticas artísticas se homologan así al trabajo inmaterial desarrollado por los nuevos know-workers. La separación simbólica que constituía al artista en una casta separada se desvanece.
  • 14.
    Segunda coordenada: elsistema extendido de la imagen en las sociedades de la visualidad • El trabajo del artista se desplaza desde su “distante torre de marfil” a un nuevo escenario plenamente integrado en el marco de las industrias de la subjetividad. • Cambia el “fondo de contraste”: éste se referirá a la problematicidad crítica de la incrustación de la institución artística en las macroindustrias de la visualidad. • Sus producciones tenderán cada vez más a difundirse bajo economías de distribución, en las que no hay un cambio en cuanto a la propiedad del objeto, y la transacción económica se refiere exclusivamente al derecho al acceso a la información. A favor de este desplazamiento pesa la democratización de los procesos de distribución que alcanzarán a más receptores.
  • 15.
    . • Altratarse de producción inmaterial su transmisión no produce pérdida en el dador, por lo que pueden crearse en su ámbito entornos de distribución cooperativa, redes de intercambio y circulación “no lucrada” (modelo del software libre) • A su contra tiene todos los agentes cuyos potenciales de actuación se sostienen en la antigua economía de comercio, de objeto: mercado e instituciones públicas, galerías y museos. • Supone la difuminación del hecho artístico en las prácticas de comunicación visual, y se vería liberada de ocurrir en establecimientos específicos dándose en un perfil crecientemente medial y virtual, deslocalizado. • Pérdida de hegemonía de lo artístico frente a la expansión de la visualidad, frente a otras culturas y paradigmas antropológicos
  • 16.
    . • ¿Cómose vería redefinida la noción de criticidad en el marco del proceso de absorción e integración de las prácticas artísticas en el seno de las industrias del entretenimiento y el espectáculo? • Ese diferendo no se sitúa para el autor ni en el uso de uno u otros soportes, ni en el desarrollo de unas o otras sintaxis o mediaciones, sino básicamente en cuanto a las formas de subjetivación y producción de identidad que las prácticas contribuyan a implementar a su receptor.
  • 17.
    Tercera coordenada: laspolíticas de identidad y el performativo visual • La principal demanda política de la ciudadanía en ese contexto se condensará en torno a la gran carencia que el ciudadano va a padecer: la de la autenticidad de la vida que vive. Este sentimiento compartido genera una instancia de reconocimiento y experiencia de comunidad. • Un programa político ha de afrontar la capacidad de proporcionarle al ciudadano dispositivos agenciadores de efectos de subjetivación y socialización : cómo instrumentar mediaciones que permitan a la ciudadanía el ejercicio de la libre decisión y conducción colectiva de los asuntos que le conciernen. Movimientos sociales ofrecen hoy algún tipo de esperanza.
  • 18.
    . • Centralidadde la pregunta por el lugar de las prácticas de la visualidad en ese nuevo escenario político. • La constitución del campo de la visualidad está en todo momento atravesada por una compleja e intrincada maraña de relaciones de poder. La propia visibilidad pública de las imágenes es objeto de conflicto y confrontación de los intereses más diversos. El autor trata entonces de afirmar la encarnizada politización del espacio de la visualidad. • Responder al desplazamiento de lo político hacia el ámbito de la visualidad con una politización de lo visual, sobre todo en cuanto a la producción de efectos identitarios: micropolíticas de la identidad. • Carácter productor de realidad de los actos de enunciación y representación. En las prácticas visuales se producen actos que invisten identidad, en cuyo curso el sujeto es producido, como resultado de la acción de ver y ser visto (fotografía contemporánea de retrato, prácticas relacionales que mediante la construcción de situaciones exploran las experiencias de socialización y producción de comunidad)
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