La bondad perfecciona a las personas al enseñarles a dar sin esperar nada a cambio, transmitiendo esperanza a quienes los rodean. Este valor se desarrolla a través de la compasión y el equilibrio emocional. La historia cuenta sobre un nieto que construye un comedor para sus padres cuando sea grande, lo que los conmueve y los lleva a integrar de nuevo al abuelo a la mesa familiar. La bondad proviene de Dios y es un valor fundamental que debemos practicar, aunque a veces sea difícil.