El documento describe la historia del descubrimiento y estudio de la célula a través del microscopio. Robert Hooke observó por primera vez células en 1665 usando un microscopio compuesto. Más tarde, van Leeuwenhoek observó células sanguíneas en 1673 y bacterias en 1683. En 1838, Schleiden y Schwann establecieron la teoría celular. Desde entonces, nuevos descubrimientos sobre los componentes celulares se han logrado gracias al desarrollo de microscopios como el electrónico.