Este documento discute los desafíos que enfrentan las administraciones públicas para comunicarse efectivamente con los ciudadanos y propone cinco claves para mejorar la comunicación: 1) Separar la información de servicio público de la información política, 2) Profesionalizar la comunicación, 3) Usar nuevos formatos y canales de comunicación, 4) Fomentar la comunicación interna, y 5) Poner al ciudadano en el centro de la comunicación a través de la escucha activa y la participación bidireccional.