El documento presenta el decreto de la desamortización de Mendizábal de 1836. Mendizábal justifica la venta de los bienes eclesiásticos para: 1) estimular el desarrollo económico al liberar riqueza del control de la Iglesia, 2) reducir la deuda pública, y 3) crear nuevos propietarios. Sin embargo, la venta en subastas públicas hizo que la riqueza pasara a manos de la burguesía en lugar de campesinos, concentrando la tierra y perpetuando des