La desertificación es el proceso por el cual una zona que no es naturalmente un desierto, como una zona árida, semiárida o subhúmeda seca, termina adquiriendo las características de un desierto, como resultado de la destrucción de su cubierta vegetal, erosión del suelo y falta de agua. Esto puede ocurrir de forma natural o acelerada por las actividades humanas como el cultivo y pastoreo excesivo, deforestación y falta de riego. Aproximadamente el 70% de las tierras del mundo están en proceso de