El documento describe los tres principales estilos arquitectónicos de la Edad Media: el bizantino, el románico y el gótico. El estilo bizantino se caracteriza por su solidez estructural, el uso de mosaicos y bóvedas abovedadas. El románico combina elementos de Oriente y Occidente y tiene una apariencia sólida y sencilla. El gótico se distingue por sus líneas alargadas, arcos innovadores, ornamentación exterior y el uso de vidrieras de colores. Cada estilo se ilustra con ejemplos