La Constitución de 1917 estableció la educación laica, gratuita y obligatoria en México. En la década de 1920, José Vasconcelos impulsó programas educativos como las escuelas rurales, misiones culturales y casas del pueblo para llevar educación a las comunidades rurales e indígenas. El maestro rural desempeñó un papel clave como promotor del desarrollo socioeconómico y cultural de estas comunidades.