La gastronomía de Estados Unidos se caracteriza por platos prácticos y de fácil preparación influenciados por las corrientes migratorias. Muchos platos tienen orígenes en otros países pero han sido modificados por cocineros estadounidenses. Ejemplos incluyen hamburguesas y hot dogs traídos por inmigrantes alemanes y pizzas diferentes a las italianas. La cocina mexicana, alemana, china y otras son ahora parte de la cultura culinaria estadounidense al igual que la barbacoa, una especialidad regional