La mala alimentación se produce por una dieta desequilibrada con falta o exceso de nutrientes, y puede causar enfermedades como la bulimia, la anorexia, la obesidad y la vigorexia. Las causas incluyen la pobreza, la desinformación sobre dietas saludables, el ritmo de vida que no permite tiempo para una buena alimentación, y el consumo popular de comida chatarra promovido por los medios.