Los trastornos alimentarios son enfermedades crónicas que afectan principalmente a jóvenes, con una alta incidencia entre mujeres. En México, se estima que 200,000 personas padecen anorexia y bulimia, siendo la mayoría mujeres. Los factores de riesgo incluyen baja autoestima, antecedentes familiares y presiones socioculturales, y el tratamiento debe ser multidisciplinario, abarcando psicoterapia y apoyo nutricional.