Platón creía que el arte era una imitación de la apariencia de la realidad en lugar de la verdad misma. Tenía dos argumentos principales en contra del arte: 1) El arte no contribuye al fortalecimiento intelectual porque se aleja del mundo de las ideas y solo imita lo sensible. 2) La poesía en particular puede inducir emociones negativas que debilitan la racionalidad en lugar de fortalecerla. Por lo tanto, Platón consideraba que el arte no debía ser una actividad digna de cultivo por los hombres sabios.