El documento describe los orígenes del drama en la literatura clásica griega, donde las representaciones teatrales estaban relacionadas con el culto a Dionisio. Con el tiempo, el canto improvisado se convirtió en la forma clásica de la tragedia en el siglo VI a.C. Luego, explica la estructura interna y externa de la obra dramática, incluyendo conceptos como actos, escenas, cuadros, diálogo, acotaciones, y diferentes formas discursivas como el monólogo y el soliloquio. Finalmente,