El documento describe la evolución de las lenguas romances en la Península Ibérica desde la romanización hasta la actualidad. Los pueblos prerromanos hablaban diferentes lenguas como el celta y el íbero que desaparecieron con la llegada del latín durante el Imperio Romano. Las invasiones germánicas y árabes influyeron en los dialectos latinos que dieron lugar a las lenguas romances peninsulares como el gallego, castellano, portugués y catalán.