España tiene una pluralidad lingüística debido a su historia. Además del español, existen otras lenguas como el gallego, el vasco, el catalán y el aranés, que son cooficiales en algunas comunidades autónomas. La diversidad lingüística se debe a factores como el sustrato prerromance, el superstrato germánico y árabe, y el desarrollo posterior de los dialectos romances peninsulares.