Herbert Spencer, nacido en 1820 en Inglaterra, destacó en la sociología, definiéndola como el estudio de la evolución de la sociedad y proponiendo que los fenómenos sociales deben interpretarse desde un enfoque evolucionista. Su teoría evolucionista mezcla la biología y el determinismo racial, justificando la superioridad de ciertas razas y la conquista de pueblos, lo que ha llevado a críticas sobre sus implicaciones éticas. Spencer abogó por el individualismo extremo y se opuso a la intervención estatal, promoviendo la idea de que la evolución social ocurre sin la necesidad de interferencias externas.