La televisión educativa es un formato de comunicación unidireccional que busca influir en el conocimiento y valores de los espectadores al presentar contenidos educativos. Se sugiere su aplicación en el aula considerando aspectos como la edad de los receptores y los objetivos educativos, así como la duración de los programas para facilitar la comprensión. Además, el desarrollo de programas educativos debe incluir un perfil de personal experto en diseño didáctico y seguir tres etapas: preteledifusión, evaluación-explotación y teledifusión.