La verdad atrae a la gente y los une para resolver problemas de manera consensuada, sin obligar a los demás a adoptar una única perspectiva. La verdad espera ser considerada entre varias opciones, no como la única posibilidad bajo amenaza. Los que buscan imponer su versión de manera coercitiva defienden el descontrol y la anarquía, lo que lleva a la guerra civil. Los sistemas jerárquicos de obediencia incondicional son vulnerables porque la pérdida de un líder clave los debilita.