Este plano urbano presenta un trazado radiocéntrico. La calle principal se dispone de forma radial desde la zona central de la ciudad, que es donde se ubican los principales edificios administrativos y religiosos. Las calles laterales también siguen un trazado que parte del centro hacia fuera, formando círculos concéntricos. Este tipo de trazado es típico de las ciudades que crecieron durante la Edad Media, con un modelo de ciudad centralizada en torno a una plaza mayor.