El documento analiza cómo marcas como Hennessy y Alhambra integran el arte en su marketing para acercarse a los consumidores, destacando colaboraciones con artistas como Alexandre Farto y Nacho Carbonell. A través de exposiciones y obras especiales, estas marcas transforman productos tradicionales en objetos de arte, fomentando una conexión emocional con el público. Esto refleja una tendencia contemporánea en la publicidad que prioriza experiencias significativas sobre mensajes directos.