Las sociedades coloniales españolas estaban compuestas de indígenas, blancos y negros. El mestizaje entre estos grupos dio lugar a nuevos grupos como los mestizos, mulatos y zambos. Las reformas borbónicas del siglo XVIII intentaron aumentar el control sobre las colonias y beneficiar a España, abolieron el monopolio comercial y expulsaron a los jesuitas. Estas reformas transformaron profundamente la estructura social en las colonias.