El documento describe la evolución de las clases populares en España durante el siglo XIX. Inicialmente estaban compuestas principalmente por campesinos rurales, pero con la industrialización surgió un nuevo proletariado industrial urbano. Esto, junto con las malas condiciones de vida de los campesinos, llevó a las primeras revueltas populares. Más tarde, las ideas anarquistas, socialistas y de la Primera Internacional comenzaron a difundirse, dando lugar a los primeros sindicatos y partidos obreros en España.