La lepra es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium leprae, descubierta en 1874, y es transmitible solo en ausencia de tratamiento adecuado. Los pacientes tratados dejan de ser contagiosos, ya que la mayoría de las personas son naturalmente resistentes a la bacteria. El tratamiento actual incluye sulfonas y otros fármacos y debe durar de seis meses a dos años.