Las leucemias son las neoplasias malignas más comunes en la infancia, siendo la leucemia linfoblástica aguda (LLA) la más prevalente. El diagnóstico se realiza mediante análisis morfológico y citogenético de la médula ósea, y el tratamiento incluye fases de inducción, profilaxis y mantenimiento con quimioterapia. Los pacientes de alto riesgo pueden requerir trasplante de médula ósea para mejorar su pronóstico.